A menudo se suele oír hablar del franquismo como un tipo de
fascismo, junto con el fascismo italiano y el alemán (nazismo). Estas voces, sobre
todo desde la izquierda, tienen un objetivo común: desprestigiar -aún más- el
franquismo.
Creo que están equivocados. El franquismo no se puede
considerar un tipo de fascismo -a continuación daré mi opinión sobre por qué
no-, en línea con el politólogo español Juan
Linz, quien abordó el tema del franquismo desde la dicotomía "totalitarismo-autoritarismo", para llegar a
su propia conclusión: el franquismo era
autoritario y el fascismo totalitario, pues éste se basaba en la ausencia
de pluralismo político y en un papel primordial del partido único y una
ideología fuerte movilizadora de masas, mientras que aquel carecía de ello.
Sobre este tema hizo también referencia Javier Tusell, en su libro El
franquismo como dictadura, concluyendo que: la ausencia de un ideario definido le permitió (al franquismo)
transitar de unas fórmulas dictatoriales a otras, rozando el fascismo en los cuarenta
y las dictaduras desarrollistas en los sesenta.
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| Franco, Hitler y Mussolini |
En mi opinión, no podemos hablar del franquismo como un tipo
de fascismo por los siguientes motivos:
1.- Franco no se
valió de la política para alcanzar el poder, la jefatura del Estado, como
sí hicieron Mussolini y Hitler, en Italia y Alemania respectivamente. Franco
venció en una guerra civil que su propio bando había comenzado con el golpe
de Estado del 18 de Julio de 1936 (aunque muchos hacen referencia al
Alzamiento Nacional como la destrucción de la república, lo cierto es que ésta
ya había sido destruida por el Frente Popular, entre otros, como reconocieron
algunos intelectuales republicanos y como explica en muchos de sus escritos el
historiador Pío Moa). En el caso del
fascismo, sí se utilizó la política y la democracia para instaurar un Estado totalitario.
2.- En sintonía con lo anterior, el fascismo se basaba en un partido fuerte, cimiento del Régimen. Algo que no ocurrió en el franquismo,
pues la Falange (FET y de las JONS,
partido único durante este período) fue perdiendo protagonismo conforme iba
avanzando la dictadura franquista.
3.- El fascismo
se caracterizó por un corto período de
tiempo, mientras que el franquismo
estuvo presente durante un período de tiempo algo más largo. Mussolini (1922-1943) y Hitler (1933-1945)
no lograron estar mucho tiempo al frente de sus respectivos Estados, en cambio,
Franco logró estar 36 años (1939-1975)
como Jefe del Estado español.
4.- El objetivo del fascismo
-sobre todo en el caso del nazismo- era la
creación del "hombre nuevo", influenciado en gran medida por el "superhombre" de Nietzsche -el
Übermensch-. El franquismo, por
su parte, no intentó la creación de una nueva comunidad, de un hombre nuevo,
sino la recuperación y el
restablecimiento de la clase tradicional, perdida en el régimen de la II
República.
5.- Una de las características básicas del fascismo era el expansionismo. Como prueba de ello, las
invasiones alemanas a lo largo y
ancho de Europa y parte del norte de África intentando impregnar cada
territorio ocupado del aroma totalitario del nazismo.
El fascismo italiano también consideraba esta opción, como
bien explica Aristotle Kallis en su
libro Ideología Fascista: territorio y
expansionismo en Italia y Alemania (1922-1945): el partido de Mussolini, el
Partido Nacional Fascista, tenía sus raíces en el nacionalismo italiano y en el
deseo de restaurar y ampliar los
territorios italianos, los cuales consideraban necesarios para que la
nación pudiera afirmar su fuerza y su superioridad, y así evitar caer en la
decadencia.
Por el contrario, el
franquismo no tuvo por idea la expansión de las fronteras españolas, como
demuestra la ausencia de invasiones a otros países.
6.- El fascismo
se basó en una movilización de las masas
desde el Partido. Éstas apoyaban el Movimiento, era la base social en la que se sustentó el fascismo mientras estuvo
vigente. Por su parte, el franquismo no
necesitó una movilización de las masas, ya que la base del poder no se encontraba en ellas
-principalmente porque no se usó la política como en el fascismo-, sino en el
siguiente eje: la Iglesia, el Ejército y
la clase conservadora.
Sí que es verdad que hay características que comparten tanto el
franquismo como el fascismo, pero son características propias de toda
dictadura, ya sea autoritaria o totalitaria. Dichas características
también son propias del comunismo, como la violación de libertades civiles
(libertad de expresión, libertad de asociación, libertad de culto, etc.) y
libertades económicas.
Por tanto, creo que meter el franquismo dentro del fascismo
no es del todo aceptable, por las razones que he puesto de manifiesto
anteriormente. Ahora bien, es un debate enriquecedor para todos. Y lo más
importante: no debemos olvidar que tanto
en el franquismo como en el fascismo el fondo es una dictadura, y eso es lo
realmente peligroso. Olvidarlo puede llevar a repetirlo y yo no quiero.
Aprendamos, por una vez, del pasado.











