domingo, 15 de febrero de 2015

Se encontrará la salida

Hace un año comenzaron en Venezuela una serie de protestas contra el Gobierno de Nicolás Maduro; iniciadas el 4 de febrero en la ciudad de San Cristóbal (Táchira) y el 12 de febrero en Caracas, el pueblo venezolano se echaba a las calles harto de la alta delincuencia, el alto nivel de la inflación y la amplia escasez de productos básicos, como comida o medicamentos –entre otras causas-.

La delincuencia alcanzó niveles nunca vistos anteriormente. Venezuela se convirtió en el segundo país con mayor tasa de homicidios del mundo en 2014, solo por detrás de Honduras, produciéndose 24.980 muertes de manera violenta, por las 24.763 que se produjeron un año anterior, según los datos del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV). El balance de esta ONG señala un saldo de 82 muertes violentas cada 100.000 habitantes, dato en el que según reconoce OVV, se incluyen los casos de muertes por resistencia a la autoridad.

En cuanto a la inflación, las políticas intervencionistas que Chávez llevó a cabo y que continúa Maduro en la actualidad, han llevado a Venezuela a una situación inaguantable, con una inflación –esto es, el aumento generalizado de los precios durante un periodo fijo de tiempo- que sobrepasa con mucho los 50 puntos (56.2%) durante el año 2013, ocupando el puesto 222 en la clasificación por países, solo superada por Siria. En el año 2014 la inflación aumentó hasta el 68.5%. Éste ha sido uno de los principales motivos de la escasez de productos básicos que padecen los supermercados venezolanos, con sus anaqueles vacíos, al igual que el socialismo del siglo XXI, que no es más que el socialismo de siempre: una ideología vacía de libertad, de futuro y de autocrítica.

Estas protestas, de las cuales se cumplen ahora un año, no han sido las primeras, ni serán las últimas en Venezuela. Mientras el país siga sumido en esta ola de totalitarismo, pobreza y crisis, todo seguirá igual; el pueblo venezolano quiere libertad, no quiere radicalismo ni represión policial al manifestarse por las calles de Caracas o cualquier otra ciudad. Tampoco quieren censura, quieren opinar libremente de su país o de sus dirigentes, como en un país democrático. Ni mucho menos quieren presos políticos, y en Venezuela hay más de medio centenar, llegando a detener por participar en dichas manifestaciones a uno de los líderes de Voluntad Popular, Leopoldo López, quien lleva un año en prisión, y al que la fundación CEPS -de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón- asesoró a Chávez en 2011 acallarlo mediáticamente. Leopoldo López llegó a decir: “que mi encarcelamiento esté contribuyendo en alguna medida al despertar de los venezolanos, vale la pena… Saber que más allá de estas rejas, cada día miles de venezolanos exigen en las calles un cambio pronto, pacífico y constitucional, vale la pena…”. Admirable.

Venezuela no es libre, por mucho que los chavistas de turno digan que sí; por mucho que Pablo Iglesias y demás mafia de Podemos repitan por activa y por pasiva que Venezuela es una referencia fundamental y que Hugo Chávez debe ser un referente para los pueblos del sur de Europa. No. Ni la Venezuela actual ni el comandante Chávez, al cual Pablo Iglesias echa mucho de menos, pueden ser una referencia política ni moral para aquellos que rechazan el absolutismo y defienden al individuo y una sociedad basada en la libertad política y la libertad de expresión, entre otras.

Queda mucho por delante, pero deseo fervientemente que Venezuela llegue al final de este oscuro camino. La luz puede llegar en cualquier momento, y estoy seguro de que se encontrará la salida del chavismo y de la dictadura que comenzó Hugo Chávez y continúa Nicolás Maduro. Y esa salida debe producirse, como bien dice Jesús Torrealba, Secretario Ejecutivo de Mesa de la Unidad Democrática, “con una avalancha de votos, no con un golpe”. Y cuando esa salida llegue y se pueda vivir democráticamente en Venezuela, tocará no olvidar lo vivido durante estos largos años, porque ya saben, quien olvida su historia está condenado a repetirla.

martes, 3 de febrero de 2015

Podemos. La marcha del ¿cambio?

El pasado sábado se produjo en Madrid una marcha en apoyo a Podemos y el "cambio" que dicen van a traer a España. Miles de personas se presentaron en la Plaza de Cibeles para acompañar a los Iglesias, Monederos y compañía hacia la Puerta del Sol, donde iba a terminar la "marcha del cambio", como la llamaron desde 'el partido de los círculos'.  

A primeras de cambio podemos preguntarnos qué cambio se va a producir con Podemos -un partido político secuestrado por Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón-. Debemos recordar que este partido tenía unas propuestas en mayo -para las elecciones europeas-, y otras propuestas, modificadas, a medida que avanzamos con el paso de los días. Algunos pican, y creen que Podemos se hace 'light', pero a mí no me convencen. Todo se debe a una estrategia para lograr votos del centro o de la izquierda moderada, pero cuando alcancen algún gobierno autonómico o -Dios no quiera- el gobierno central, las garras totalitarias de Podemos volverán a relucir, más afiladas que nunca. 

Como diría Groucho Marx, Podemos tiene unos principios (en este caso, propuestas, ya que los principios son los mismos), pero si no les gusta a la gente, tiene otros. Es lo que han intentado demostrar en estos pocos meses que tiene la formación radical de izquierdas -por mucho que digan que no son de izquierdas ni derechas, sus actos no demuestran lo mismo-. Han intentado "acercarse" al centro, pero no pueden olvidar su cuna radical, a la cual vuelven día tras día, con sus declaraciones o actos. El amor por Lenin o las 'odas' a Hugo Chávez es algo común entre los dirigentes podemistas. El odio de Pablo Iglesias hacia los "lúmpenes", a los que partió la cara, y de lo cual se enorgullece, o el odio hacia los "fachas", por quienes pidió perdón por no haberles partido la cara en 'El gato al agua'. Y como ésto, amplio es el historial de los radicales de Podemos. Por no olvidarnos del "si no eres comunista no eres buena gente" de Monedero en un programa de Cake Minuesa sobre el comunismo. 

Podemos y la casta

No hay palabra que más repitan los de Podemos que "la casta". Echar a la casta, ese era el lema de esta manifestación. Me pregunto a qué llaman casta, y si recibir becas por no hacer el trabajo no es de casta, o si recibir 425.000 euros por "asesorar" no es de casta, encima tributar como empresa, cuando debería haber tributado como persona física. Supongo que registrar una productora como asociación sin animo de lucro, con la intención de enriquecerse -pese a tanto criticar la riqueza, cuando no es la suya, claro- tampoco es de casta porque lo ha hecho Pablo Iglesias. 

¿Todo esto no es de casta? ¿El cambio pasa por cambiar la corrupción azul del PP o roja del PSOE, por la morada de Podemos? Para mí no, pero parece que algunos no dudan en apoyar a la formación de Pablo Iglesias -el partido es suyo, por mucho que vayan de participativos y saquen pecho de su democracia interna, aquel que no comparta el pensamiento de Iglesias no tiene hueco en Podemos y mucho menos llegar a algún puesto directivo de algún círculo-. Los hooligans de siempre, también existen en estos partidos que dicen regenerar la política. Rejejejenerar más bien, como dice Almudena Negro.

Mirada al pasado como motor del cambio

Banderas de la II República Española, banderas cubanas, banderas con la cara del Che Guevara, banderas de la URSS, pero ninguna bandera española. Ese es el cambio que proponen en Podemos. 

Una mirada al pasado basado en el odio a la libertad, en la implantación de un Estado totalitario como puede ser el cubano o el extinguido Estado Soviético, y en el odio hacia la España que no tenga ánimos de revancha guerracivilista. Ya lo dejó claro Pablo Iglesias -además de demostrar su ignorancia-, cuando dijo que el himno de España es "una cutre pachanga fachosa" y la bandera es "monarquica y postfranquista".  Con lo cual, parece conditio sine qua non rehusar la España rojigualda para estar en Podemos. ¿Si no por qué no hubo ninguna  bandera española en la manifestación del sábado? 

¿Se puede prometer un cambio cuando tienes de ejemplo dictaduras como la cubana, la venezolana o la soviética? Cambio poco si imperan en tu conciencia políticas anteriormente probadas antidemocráticas, antiliberales y totalitarias. 

En definitiva, Podemos no viene a cambiar la vieja política por la nueva política. No viene a cambiar ningún otro aspecto. No. Podemos solo quiere aprovecharse de la nefasta situación -económica y política- española para, poniendo una cara, hacer lo contrario. Quedarse anclado en el pasado, bajo la promesa de un cambio. En esto han hecho caso a Maquiavelo y su política como el arte del engaño. Lo han clavado, como buenos hijos del Consenso oligarca dominante en España desde años atrás.

viernes, 23 de enero de 2015

Goyo, yo nunca te olvidaré

Hoy hace 20 años que esos hijos de puta de la ETA te asesinaron. Yo tenía poco más de 1 año, no te recuerdo, pero no por ello ignoro quién eres, lo que hacías y por qué te mataron.

Sé que esos cobardes te quitaron la vida porque no te soportaban; no aguantaban la valentía que demostrabas tener, siempre sin complejos, defendiendo tus principios ante las amenazas de esos asesinos. Nunca te doblegaste, tuvieron que dispararte para que, una vez muerto, ellos consiguieran lo que no consiguieron mientras tú estabas vivo.

El PP en el País Vasco era lo que era en gran medida gracias a ti, a tu valentía y a tu lucha por la libertad. De ese PP ya queda más bien poco. Ahora, algunos de tu partido prefieren olvidarte y reírles las gracias al brazo político de aquellos que acabaron con tu vida; los que deberían tenerte siempre presente parece que te olvidan. Han perdido toda dignidad. 

Siento que tu lucha por la libertad en el Pais Vasco -y en el resto de España- la han tirado por tierra algunos de los que deberían llevar siempre tu nombre y tu recuerdo por delante. Y eso me duele. 

Por eso, hoy, cuando se cumplen 20 años de tu asesinato, quiero decirte que yo no te olvidaré, y siempre me acordaré de que fuiste -y eres- el modelo de político que ante las amenazas, no solo no se rinde, sino que da lo mejor de sí. Gracias.

Descansa en paz, Goyo. 

martes, 20 de enero de 2015

La crisis no es culpa del liberalismo

A menudo leo en diferentes debates de las redes sociales y en algunos periódicos -y escucho en debates televisivos, de esos que aburren- que "el liberalismo nos exprime", que "los mercados mandan" e incluso que "necesitamos más Estado", hasta el punto de que digan que "la culpa de esta crisis la tiene el liberalismo".

Todos sabemos -o deberíamos saber- que el liberalismo se caracteriza por querer una reducción del tamaño del Estado, y por ende de su poder sobre los individuos. El Estado es coacción, ya que obtiene sus recursos obligando a los ciudadanos a pagar impuestos. Pues algunos siguen pensando que un modelo liberal es aquel en el que, como ocurre en España, el sector público ocupa casi el 50% del PIB. Incluso lo tachan de "dictadura capitalista", cuando aquí la única dictadura que existe es la de los empleados públicos -de los cuales el 45% son personal laboral y cargos de confianza politica, nombrados a dedo con total discrecionalidad-, y la más temida y que ningún político del Consenso parece estar dispuesto a acabar con ella, la dictadura de los impuestos.

Si el liberalismo quiere decir algo, quiere decir contención del poder político. Lo que sucedió fue lo contrario: la política se expandió como nunca, con un crecimiento espectacular del gasto público en nuestro país, mientras las autoridades alegaban que no pasaba nada, porque había superávit fiscal, un superávit ficticio, pues los ingresos eran generados por la burbuja inmobiliaria, y esos ingresos no iban a permanecer intactos toda la vida.

Los políticos hicieron lo contrario de lo que había que hacer: no solo gastaron sin freno en los años de la burbuja -y ahora le echan la culpa al ciudadano privado, supuesto modelo de irresponsabilidad- sino que cuando, en 2010, sus medidas se revelaron explosivas y debieron corregirlas no frenaron ni redujeron el gasto como deberían haberlo hecho. En contra de lo que proclamaron una y otra vez, no hubo austeridad. Como señala Juan Ramón Rallo en 'Una alternativa liberal para salir de la crisis', a finales de 2011 el gasto público real por habitante se encontraba un 12% por encima del de 2007, es decir, por encima del nivel de gasto público que sufríamos en el apogeo de la burbuja productiva y de la burbuja estatal. Además, entre 2001 y 2011 el gasto de las Administraciones Públicas aumentó más de 210.000 millones de euros, un 21% del PIB. ¿Liberalismo? ¿Dónde?



En Sanidad, el gasto anual se incrementó desde los 35.000 millones de euros -1.600 dólares internacionales por habitante- en 2001 a más de 60.000 millones -2.700 dólares internacionales por habitante- en 2007. La mayor parte de ese incremento se debe al aumento del gasto en personal -que pasó de 15.000 millones de euros en 2001 a 26.000 millones en 2007-.

En Educación, entre 2001 y 2007 el gasto total creció en 18.000 millones de euros, hasta superar los 46.000 millones. Si ponemos estas cifras en relación con el alumnado, nos damos cuenta que España ha sido el país que más ha aumentado el gasto público por estudiante entre 2001 y 2007: más de un 50%, hasta los 7.800 euros. Ese gasto está por encima de todos los países de la Eurozona, excepto Suecia y Dinamarca. Estos datos son los que deben olvidar los presentes en las mareas verdes cuando piden más gasto en Educación. ¿Todavía quieren gastar más? 

Con todo, más significativo es que, al relacionar ese gasto por alumno con la renta per cápita de cada país, España aparece como el que más porcentaje de su renta destina a la educación pública de toda la Unión Europea. Es decir, es el país cuyo Estado realiza más esfuerzos financieros en la educación pública. Aun así, siempre aparecen los que piden más gasto.

Para colmo, tanto las autoridades del PSOE como las del PP aumentaron la deuda pública e hicieron lo peor que se puede hacer en una crisis: subir los impuestos Saqueo tras saqueo, tanto el Gobierno de Zapatero como el de Mariano Rajoy no afrontaron la crisis como había que hacerlo. Se dedicaron a continuar las mismas políticas de gasto, déficit y deuda pública, y en definitiva un intervencionismo que algunos ven como liberalismo, demostrando en ellos mismos su propia ignorancia o demostrando que no quieren reconocer la miseria intervencionista.


¿Por qué algunos equivocan liberalismo con intervencionismo?
Porque no quieren reconocer la miseria intervencionista.

Como podemos ver, el gasto público creció sobremanera en la década pasada -y sigue creciendo-, siguen aumentando los impuestos -ya sea el PSOE o el PP del socialdemócrata Rajoy-, la deuda pública acecha la barrera del 100% del PIB -es decir, debemos la misma cantidad de dinero que la que generamos-, y todavía algunos siguen llamando liberalismo a este sistema, que peca de todo menos de ser liberal, y continúan demostrando su ignorancia confundiendo Estado y Mercado. 

La crisis no ha sido culpa del liberalismo, sino del socialismo y todo intervencionismo. Y como decía Henry Hazlitt en 'La Economía en una lección', todo intervencionismo es antieconómico, pues solo tiene en cuenta las consecuencias que saltan a la vista, pero ignoran las que no se ven, es decir, solo contemplan los resultados inmediatos, sin preocuparse por las repercusiones a largo plazo, entre las que se cuentan la riqueza no creada o incluso destruida por las regulaciones, la inflación y los impuestos. Decía que es antieconómico ya que el primer principio que toda política económica debe seguir es el de mirar al conjunto de la economía -el conjunto de la población- y al largo plazo.


La solución a esta crisis sí pasa por el liberalismo (reducir el gasto público, reducir impuestos e imponer menos regulaciones), y por un aumento de la iniciativa individual frente a lo impuesto colectivamente. Es deber de cada uno saber qué le interesa; yo lo tengo claro, manejo mejor mi vida yo mismo que unos funcionarios o los políticos de turno. 

sábado, 17 de enero de 2015

El aborto en España y el derecho a la vida

El Instituto de Política Familiar ha presentado un Informe sobre el aborto en España en el periodo comprendido entre 1985, con Felipe González en el gobierno, y 2013, con el gobierno de Rajoy. 
El informe -en mi opinión- nos presenta el aborto como un problema de nuestra sociedad, que se va haciendo cada año más grande y que los políticos a la hora de la verdad no luchan por hacerlo más pequeño.

El Consenso no deja llevar a cabo una reforma de la actual Ley del aborto de 2010, la famosa "Ley Aído". El PP llevaba en su programa de 2011 la reforma de dicha ley abortista para ayudar a la maternidad, a los no nacidos y a la familia. Pero por motivos que todos sabemos, esa reforma se quedó en el cajón, llevándose por delante a Alberto Ruiz-Gallardón, el que era Ministro de Justicia por aquel entonces. 

Mariano Rajoy decidió no llevar a cabo la reforma que había prometido durante la campaña de 2011, para sumar otra traición a sus votantes y a España en general. Rajoy sacó a la luz sus principios socialdemócratas -es lo único que ha demostrado con sus políticas en estos tres años de gobierno-, y decidió que "por falta de consenso" era mejor dejar esa promesa a un lado. 

¿Qué dice el Informe sobre el aborto en España?

1) Número de abortos

En España, se produce un aborto cada 4.8 minutos, que son 12 cada hora, lo que al día suman 298 abortos. 298 vidas menos cada día.

Como vemos en el gráfico, el número de abortos totales ha ido aumentando año tras año, excepto en 2013, donde también bajó el número de embarazos, por lo que el porcentaje de abortos respecto a embarazos creció un 2.6%. O sea, estamos ante un dato engañoso, parece que baja el número de abortos, pero al haber bajado también el número de embarazos -en mayor medida- el porcentaje de abortos/embarazos subió.

Las defunciones por abortos que se producen en un año es superior a las del cáncer (102.762 en 2012), son 30 veces más que las producidas por los suicidios (3.539 suicidios en 2012), casi 100 veces más que los accidentes de tráfico (1.134 muertes en 2013) o casi 360 veces más que los homicidios (303 homicidios en el 2012). 

2) % de embarazos que termina en aborto


Viendo la tendencia creciente, ¿dónde está el límite? Actualmente, 1 de cada 5 embarazos que se producen en España termina en aborto.

3) Aborto libre

9 de cada 10 abortos se producen a petición de la mujer, sin aducir ningún tipo de causa. Lo que se convierte en una 'barra libre' de abortos, por mucho que las clínicas abortistas y aquellos que defienden este asesinato silencioso digan lo contrario. El aborto por anomalías en el feto o por riesgo para la mujer embarazada es pequeño en comparación con el aborto libre, el aborto del "porque sí".

4) Mujeres que han abortado con 1 o más abortos anteriores


De cada 2.5 abortos, 1 es de una mujer que ya había abortado como mínimo una vez anteriormente. Dicho de otra manera, de cada 10 mujeres que han abortado, 4 lo han hecho más de una vez. 

5) Número de abortos según el partido que gobierna


Viendo este gráfico nos podemos dar cuenta de ni PP ni mucho menos PSOE han puesto intención en parar la sangría de abortos. Como decía, el Consenso no permite una sociedad pro-vida, no permite una política pro-vida y este gráfico es buena prueba de ello. 

El PP, en su programa electoral de las generales de 2011, decía lo siguiente:

          - "La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas"

           - "Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida"

Como palabras que se lleva el viento, este punto sobre maternidad y aborto -al igual que muchos otros sobre economía, terrorismo, etc.- ha puesto de manifiesto la falta de principios del gobierno de Rajoy. Luego sale diciendo que "prometer algo que no se puede cumplir no tiene sentido", en referencia a Podemos, cuando yo pensaba que se refería a él mismo y a su gobierno, como han demostrado en estos tres años. Han prometido algo que no han podido -o no han querido, que es más exacto- cumplir.

El derecho a la vida

El artículo 15 de la Constitución Española dice que todos tienen derecho a la vida. Todos. No según quiera la madre. Tampoco si viene con malformaciones. ¿Acaso una persona con alguna malformación es menos persona que tú o yo? ¿Un feto con síndrome de Down no merece vivir por el hecho de tener esa pequeña diferencia, que no le impide ser humano como tú o yo? Por supuesto que merece vivir. 

La Declaración de Derechos Humanos, en su artículo 3, dice que todo individuo tiene derecho a la vida. Y en el artículo 5 dice que nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles; y todo aquel que haya visto un aborto sabe lo cruel que es para el feto -ahogado, quemado, triturado, etc.-.


Como decía la Madre Teresa de Calcuta, el aborto es el acto más diabólico que puede cometer el hombre. Ella decía que no entendía el aborto. Yo tampoco lo entiendo como acto, pero sí como consecuencia de una sociedad irresponsable, que desea vivir sin compromiso por nada ni nadie.

Y lo más curioso de todo, aquellos que defienden el aborto ya han nacido. Encima son egoístas.

"Quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida y no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. ¿Qué sentido tendría hablar de la dignidad del hombre, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un inocente, o se llega incluso a facilitar los medios para destruir vidas humanas inocentes?" 

viernes, 9 de enero de 2015

Anaqueles vacíos, ideología vacía

Desde hace algún tiempo los supermercados venezolanos son víctimas de la escasez, del agotamiento. No llegan productos a sus estanterías. Estos días ha sido noticia (una vez más) esa escasez de productos. Son famosas las imágenes que nos ofrecían los ciudadanos venezolanos de los estantes vacíos de comida, bebida, etc., en los supermercados, hasta el punto de llegar a Twitter a través del hastag #AnaquelesVaciosEnVenezuela. Escasez bolivariana que lo llamo.





La ‘Robolución’

La revolución bolivariana ha degenerado en "robolución", donde la oligarquía chavista hace y deshace a su antojo en un país quemado por el socialismo y la falta de libertad.

En Venezuela impera lo que Chávez llamó ‘Socialismo del siglo XXI’ (La Robolución), el cual lo expresó de la siguiente forma: “Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad". El amor y la libertad se quedaron por el camino. Con igualdad no hay libertad. Palabras vacías, igual que los anaqueles (las estanterías de los supermercados).

Este socialismo del siglo XXI no es más que el socialismo de siempre con el nombre de “siglo XXI” como si de una ideología modernizada se tratara, cuando en realidad es el socialismo de dos siglos atrás, con las mismas faltas de libertades y un estatismo que se come todo lo que encuentra a su paso.

El socialismo, ideología vacía

Como digo, el socialismo del siglo XXI al que se refería Chávez no es más que el socialismo de siempre. Y el socialismo es una ideología vacía.

Vacía de libertad, la cual es primordial en el individuo. ¿Qué libertad había en el nacional-socialismo hitleriano? ¿Y en el socialismo soviético? ¿Qué libertad hay en Cuba, donde los Castro siguen sin levantar el bloqueo de la dictadura, el principal bloqueo que debe terminar?

Vacía de futuro. La mirada anclada en el siglo XIX, sobre todo en Simón Bolívar en los países sudamericanos, como si de un Dios se tratara. Como dijo Alexis de Tocqueville, el socialismo es una nueva forma de esclavitud. En este caso una esclavitud fijada en la mirada al pasado. Y una esclavitud en la que el líder ordena y manda, y lo que diga éste, hacen los demás, como han demostrado los socialismos del resto del mundo a lo largo de la historia del socialismo.

Vacía de autocrítica. Los males que provoca el socialismo siempre se achacan al “maldito liberalismo”, aun cuando éste no existe en una sociedad latinoamericana, que como la española, es absorbida por el consenso. Un consenso bolivariano, basado en la imposición de las tesis de Bolívar como si de un dogma de fe se tratara, junto al socialismo, como en su día expresó Hugo Chávez. 

Viendo el socialismo como una ideología vacía, no sorprende que en Venezuela haya supermercados vacíos, o incluso se queden sin petróleo. Anaqueles vacíos por una ideología vacía.

Espero que el socialismo se vaya vaciando de apoyo, tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo, es un daño liberticida que debemos hacer frente desde el combate de las ideas. Hacer ver que libertad es mejor que planificación estatal, hacer entender que cada individuo maneja mejor su vida que el Estado, explicar que la libertad de expresión es algo básico y que no deben venir los políticos de turno a censurar lo que opines, lo que ves o lo que lees. 

martes, 6 de enero de 2015

Libertad versus Consenso

"Los ejércitos se forjan en la guerra. Esta es la lucha entre la España verdadera y los marxistas". Así respondía el General Francisco Franco en una entrevista que le hacía el periódico News Chronicle el 29 de julio de 1936, pocos días después de comenzar la Guerra Civil con el golpe militar del 17 de julio en Melilla y del 18 en la Península.

"Esta es la lucha entre la España verdadera y los marxistas". En la España actual, la que se rige por las chapuzas del 78, la España verdadera sería algo así como PP y PSOE quieren.
Verdadera no para mí, ni mucho menos, pero sí lo que defienden estos dos partidos anclados en la vieja política. 

Esta respuesta que dio Franco podría ponerse en boca de muchos dirigentes 'pepesoístas' sin ningún problema. ¿Se imaginan a Rajoy diciendo que las próximas elecciones generales son una lucha entre la España verdadera y los marxistas? Yo sí, detrás de una televisión de plasma, pero lo imagino. En boca de Pedro Sánchez, ídem.

En España reina el consenso del 78, un consenso político basado en el miedo y en una falsa
representación que hace creer al pueblo que tiene poder de decidir, que como dijo Vaclav Havel, es el origen de la cultura de la mentira. Y la España del consenso es medalla de oro en la mentira.

En esa España (la del consenso), que lucha cada día por seguir aupando a una oligarquía caduca (que debe terminar)la "España verdadera" a la que se refería el 'Generalísimo' no puede ser el bipartidismo PPSOE, ni mucho menos. Aunque Rajoy y Sánchez pudieran decirlo y quedara bien en oídos de un hooligan del PP o del PSOE (hoy en día viene a ser el mismo hooligan), la España verdadera debería ser aquella que quiera regenerar la política, la que desea fervientemente una España bajo la manta de la libertad y no del consenso; del liberalismo y no del socialismo (sea cual sea el partido, como dijo Hayek en la dedicatoria de "Camino de servidumbre", en todos los partidos hay socialistas). 

Y es que en las próximas elecciones no se juega un "partido" España verdadera vs marxistas, sino libertad vs consenso. Y me temo que va a volver a ganar el consensocon el tridente liberticida, colectivista y saqueador PPSOEMOS (PP, PSOE, Podemos) a la cabeza. Pobre España. 

domingo, 21 de diciembre de 2014

No hay mayor bloqueo que la dictadura

Como diría Ludwig Von Mises, todo socialista es un dictador disfrazado, a lo que podríamos añadir que si es comunista, es dos veces dictador. 

En 1959 tuvo lugar el final de la revolución cubana, el levantamiento por parte de guerrilleros de izquierdas contra el gobierno de Fulgencio Batista. La consecuencia inmediata de la victoria de dichos guerrilleros, entre los que se encontraban los hermanos Castro y Ernesto 'Che' Guevara, fue la implantación de un Estado socialista, una dictadura comunista que ha ido sumiendo a Cuba en una desesperación continua, inefables violaciones de libertades (Informe de Freedom House sobre Cuba: not free) y una economía engullida por un Estado totalitario.

Son conocidas las promesas varias que los vencedores de la Revolución llevaron a cabo en los primeros meses de poder, como se puede ver en la película de Woody Allen, Bananas, y leer en periódicos de la época. Promesas que nunca cumplieron tales como elecciones libres y universales, hacer de Cuba un país democrático, existencia de partidos políticos, restablecer la libertad de prensa, etc., como podemos ver en el blog de Yusnaby Pérez

Pronto esas promesas se quedaron en aguas de borrajas y la dictadura empezó a sacar su verdadero espíritu (¿cuál si no?) restrictivo, endureciendo sus políticas liberticidas, de engaño al pueblo cubano y de persecución a aquellos que no profesaran amor perpetuo hacia el régimen establecido cruelmente por los "guerrilleros de Sierra Maestra" y que no siguieran el juego a los Castro y Guevara. 

Cuba no tiene nada que ver antes de la Revolución que después. Son numerosas las fotos que podemos ver en redes sociales que comparan la isla caribeña hace 50 años y actualmente. Estas fotos las podemos encontrar en perfiles de Twitter como @Yusnaby, @Noaltirano, @anticastro76 y demás que muestran la verdadera realidad de Cuba. 

¿Es éste el paraíso comunista que prometían los Castro hace 50 años?

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La noticia del posible levantamiento del embargo de EE UU a Cuba (todavía tiene que decidir el Congreso estadounidense, de mayoría republicana, contraria al presidente Obama) ha sido recibida con aplausos, alegría y también puntos de confusión y engaño desde los medios afines a los asesinos Castro y compañía.

El pasado jueves, en el programa de La Sexta Más Vale Tarde, presentado por Mamen Mendizábal, titulaban la noticia con un "Nueva Cuba", a la vez que entrevistaban a Willy Toledo, quien decía que "el levantamiento del bloqueo es una victoria del pueblo cubano y de su gobierno y una derrota de EE UU". También dijo algo así como que Raúl Castro no consiguió el poder cubano de manos de su hermano, sino que fue elegido presidente. Supongo que se referiría a la Asamblea, pero en un país donde no hay libertad política, está claro que la Asamblea es afín a la dictadura castrista. 

¿Nueva Cuba?

No lo creo así, si bien es cierto que el posible fin del embargo es una buena noticia, se queda a medias si no viene de la mano del fin de la dictadura comunista que lleva haciendo estragos en Cuba durante los últimos 55 años. 

Libertad de comercio, libre circulación de bienes y mercancías entre EE UU y Cuba está bien, pero si no viene acompañado de libertad individual, libertad de prensa, separación efectiva de poderes, desarrollo de partidos políticos, implantación de elecciones libres y universales y en definitiva, libertad política, no sirve de mucho lo primero. 

¡¡Levanten el bloqueo de la dictadura!!

Hay mucha gente que no aprende del pasado y siguen con ideas revolucionarias que buscan coartar la libertad de los individuos e imponer sistemas estatalistas que se acercan a dictaduras. De hecho, muchas dictaduras siguen en pie no por casualidad, sino por el amplio apoyo en varios sectores de la sociedad. Por eso, debemos acabar con la lacra liberticida desde el combate de las ideas, ahí sí que ¡podemos!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Podemos...tener más jeta

"4 sueldos, 2 viviendas y mucha cara. Hacen falta más recortes sí... pero con guillotina". Con estas palabras se refería hace un par de años, cuando todavía poca gente le conocía, Pablo Iglesias al alcalde de Leganés en un tweet. Aparte de la violencia propia de este personaje, parece que la hemeroteca desenmascara a muchos de estos que últimamente han ido saliendo "indignados" en círculos.

Esta semana se ha hecho pública la declaración de bienes de los cinco eurodiputados de Podemos, a saber, Pablo Iglesias, Pablo Echenique, Teresa Rodríguez, Lola Sánchez y Tania González. 

Y cual ha sido mi sorpresa cuando veo que Pablito ha ganado alrededor de 70.000 euros en un año, cobrando tres sueldos a la vez, como profesor de la Complutense, director y presentador de 'Fort Apache' y tertuliano en diferentes televisiones privadas, de esas que reniega. Ya.
Parece que eso de cobrar varios sueldos a la vez está mal si eres alcalde del PP, pero no si te llamas Pablo Iglesias. Pero esto no acaba ahí, porque Pablo Iglesias emitía recibos sin IVA, como han demostrado varios documentos, para pagar menos, pese a que no deja de repetir que aquellos que no pagan sus debidos impuestos no tienen cabida en este país. Jeta.

Otra de mis sorpresas al ver la declaración de bienes de los eurodiputados de Podemos me la he llevado con Pablo Echenique. Tiene una hipoteca con el Banco Santander (ese que tanto odian) por valor de 83.000 euros, y una cuenta bancaria por valor de 75.000 euros. Parece ser que a la hora de la verdad no tienen recelo de los bancos, ¿verdad?

Para más inri, la hipocresía de aquellos que dicen que Amancio Ortega (o cualquier empresario de prestigio) se ha enriquecido a base de explotar a sus trabajadores, pero siguen callados, sin decir nada de Pablo Iglesias y sus pagos por debajo del salario mínimo a los trabajadores de 'La tuerka'. ¿Pablo no se enriquece explotando? Pregunto...

Lo dicho, en Podemos pueden tener más jeta. Y más hipocresía, como colmo de la maldad que diría Molière. Por cierto, que no quiero hooligans, ni en el PP, ni en el PSOE, ni en Podemos, ni en ningún partido. Lo detesto. Lo aviso por si algún podemista piensa defender a Pablo Iglesias o Echenique sin razones.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Reformar la Constitución, ¿para qué?

Ayer se cumplieron 36 años de la ratificación en referéndum de la Constitución Española de 1978, aprobada por las Cortes Generales el 31 de octubre del mismo año. 
Una Carta Magna que en sus primeros años parecía perfecta. No en vano, los fallos se han ido demostrando poco a poco. 

Cada vez son más las voces que piden una reforma profunda para "satisfacer los intereses generales de la Nación". 
Pero hay una pregunta que me llevo haciendo algunos meses. Una reforma de la Constitución, ¿para qué?

Parece que con esa pregunta me opongo a una profunda reforma, algunos pueden pensar así. La verdad es que no estoy en contra de cambiar esta Constitución setentayochista por una más moderna que encaje con los tiempos actuales.
Pero sí estoy en contra de que dicha reforma sea llevada a cabo por aquellos que nos han traído a la situación actual de crisis económica, política, institucional e incluso moral. Si han hecho lo que les ha dado la gana con esta Constitución, ¿qué no harán con una reforma hecha por ellos? Papel más que mojado. 

Si se reforma la Constitución, que sea para dar más libertad al individuo y menos poder a políticos y burocracia estatal. Esa es la auténtica reforma que necesita nuestra Constitución. 

Los del federalismo siguen sin enterarse

Aquellos que piden un Estado federal para solucionar los problemas de España, que se enteren de una vez que ya somos un Estado federal.

Les invitaría a una clase de Relaciones Intergubernamentales, Administración del Estado o Sistema Político Español o que leyeran a Blanco Valdés y a Aja, entre otros, sin olvidar a Elazar, para enterarse de qué es el federalismo y que el Estado Autonómico ya es federal 'de facto'.

Por el bien de España no, por su bien

En definitiva, que el consenso hará lo que quiera por el bien de España. Eso dirán, pero que no nos engañen más porque sabemos que no será así. Será simple y llanamente para el bien de la oligarquía.

Y eso es lo único claro que tengo de una reforma hecha por la casta (inclusive Podemos).